Laura
Sabía que se trataba de él desde que la duda entró en mi cabeza, pero confírmalo hace que un algo extraño se instale en mi pecho y no me permita pensar con claridad. Lo detesto por muchas razones, pero también está ese lado que solo le mostró a mi otro yo y me dejó más que encantada con toda esa palabrería que suele hacerme sentir extremadamente bien.
Si bien no tenía ganas de verlo, debo admitir que esa parte curiosa de mí trataba de buscar algún indicio a como diera lugar, pero ese hombre no descansó ni un solo día hasta hoy. Por eso aproveché el momento y lanzarme...