Han sido días muy largos y horribles, pues no tener a mi abuela a mi lado me ha afectado de sobremanera. Aunque sé que todos esos análisis que le están practicando es por su propio bien, no quita el hecho de que me hace mucha falta. Nunca habíamos estado separadas por tantos días. No veo la hora de tenerla nuevamente en casa y siendo esa misma mujer sana y fuerte que recuerdo de niña.
Las visitas en la clínica son solamente en la tarde, por lo que cada mañana se me hace una eternidad para poder estar con ella, aunque sea un par de horas, porque tampoco podemos permanecer más...