Mabel
Quién iba a pensar que debajo de toda esa pinta de imbécil e inservible, habitaba un hombre tan potente en la cama. Aun siento ese maltrato delicioso entre mis piernas, recordándome cada que doy el paso lo mucho que disfruté en la noche anterior.
Mackey me dejó caliente, luego de aquella llamada tan sensual que tuvimos, pero Messer fue quien apagó ese incendio que había en mi interior. No soy de decir mentiras, ni mucho menos de escudarme tras una excusa barata; me fascinó ese lado tan perverso que me mostró mi tío Drake, es una pena que no pueda darme el gusto de probarlo, aunque sea una vez...