Un silencio atronador me envolvió durante horas, no podía escuchar, ni sentir, ni ver. Todo a mi alrededor estaba reducido a la nada. Mi mente estaba en ese quirófano donde estaban realizando una cirugía de emergencia a Enzo, pues su pierna se vio muy afectada por el choque. Su estado es crítico, pero hay un poco de esperanza después de todo.
Me quedé en la sala de espera durante horas, viendo a la nada y rezando porque todo saliera bien. Sé que él va a salir de esto, es un hombre bueno que merece vivir, además de que aún tenemos una conversación pendiente, y no podría con el cargo de...