Christian estaba al borde del pánico. Él dice que no pero puedo verlo en la forma en la que mira a todas partes y se arregla constantemente el cuello de la chaqueta, como si eso impidiera que mis padres vieran sus tatuajes, en serio era hilarante.
—Tranquilízate —le dije mientras lo guiaba a la parte trasera de la casa, mi madre estaba arrodillada frente a un grupo de tulipanes que eran su orgullo y mi padre podaba los arbustos al otro lado del jardín. Mi corazón dio un salto porque ellos eran demasiado lindos, como un anunció de revista de la pareja perfecta.
Desde hace unos años mis padres comenzaron...