Decir que estaba feliz era poco. No sabia muy bien por qué pero algo me decía que de verdad podría tener una buena oportunidad en Inked, después de todo estaría con Charlotte y Dylan todos los días y como bonus podría babear sobre Chris... Sip, el trabajo soñado.
Entre a mi casa esa misma tarde y vi a mis padres en la sala, mamá en un extremo del horrible sillón color rosa tejiendo tranquilamente algo que parecía un gorro y papá se sentaba a su lado su silla favorita para ver el béisbol, se veían tan tranquilos y a gustos con ellos mismos que hasta yo sentí como el calor...