Arranque el auto sintiendo los nervios en mi estómago, no mentía cuando dije que no era buena conductora y no ayudaba que Charlotte quisiera salir por la ventana en cada kilómetro, Dylan pidiendo parar para vomitar y Blake roncando sin ninguna otra preocupación. Sentí la mano de Chris deslizarse entre la mía dándome algo de apoyo, sonreí un poco y continué a paso de abuelita siguiendo las instrucciones de Chris hasta su casa.
—¡Lo siento! —grité al pisar el freno demasiado rápido y mandar a todos a golpearse la cara contra los asientos.
—Gracias a Dios que llegamos, creo que voy a vomitar otra vez —dijo Dylan, todos salieron del...