Me encontraba a un par de cuadras del local de tatuajes sosteniendo un café en mi mano izquierda y mirando a los niños jugar en la pequeña área de juegos en el parque. Vi a Chris volver con un par de galletas que había comprado en la cafetería de al frente sin embargo no me pude quedar en el local ya que había demasiado ruido y me estaba dando dolor de cabeza.
Chris me pasó una galleta en silencio y yo la acepté del mismo modo, no creía que pudiera vocalizar nada después de lo ocurrido en el callejón hace solo unos minutos. Él tampoco había dicho nada desde ese...