Chris se fue poco después porque pensó que mi madre estaba demasiado inquieta caminando por el pasillo y sería mejor darle algo de paz mental. Eso solo duró unos quince minutos antes de que mi padre irrumpiera en mi habitación como un loco revisando mi cara para ver bien el golpe.
—¡Auch, me duele! —lloriquee y las manos de mi padre desaparecieron instantáneamente.
—Lo siento bebé ¿Qué fue lo que pasó?
—Ya te lo dije, un imbécil nos golpeó hasta que nos salimos de la fila y luego huyó mientras otro auto me golpeaba pero estoy bien, el paramédico dijo que no era necesario visitar a un médico ya que...