En cuanto estuvimos listos subimos al auto para ir al zoológico, había bastante gente considerando que era día de semana. Sentí una ligera brisa en mi entrepierna al bajar, me ruboricé un poco, pero seguí como si nada.
El lugar era muy lindo y realmente me emocionaba ver los distintos animales, me detuve un poco más en la jirafa, observando como caminaba con su alto cuello, me pareció algo hermoso.
-¿lo estás pasando bien bebe? – me susurró Daddy abrazándome por la espalda.
-sí Daddy, mucho – contesté, entonces él besó mi cuello al mismo tiempo que lentamente metía la mano por debajo de mi falda – Daddy… nos van...