Camilo.
Creo que, de cierto modo, me alegraba que tamara estuviera abriendo su mente y su cuerpo hacia nuevas sensaciones, no me mal entiendan, no era como si me muriera de ganas de compartirla, pero sabía que ella era totalmente mía y eso nada lo cambiaría, mucho menos un trio con una amiga. Además no podía negar que Candy era deliciosa, ya la había probado una vez, hace mucho y no me disgustaría repetirme el plato de ese dulce caramelo.
De pronto lo empecé a imaginar, esas dos bellas mujeres postradas a mis pies, candy dándole placer a laika, laika dándome placer a mi, yo dándole placer a candy y...