Tamara.
Al otro día mientras desayunábamos Daddy me dijo que me arreglara para que fuéramos a comprar un traje de baño para la fiesta de esa tarde.
-Daddy, en serio no quiero ir a la estúpida fiesta- Reclamé.
-y, en serio te digo que iremos de todas maneras.
Yo solo hice un gran puchero, pero sabía que era inútil discutir con él, cuando a Daddy se le metía algo en la cabeza era imposible hacerlo cambiar de parecer. así que me arreglé y fuimos al mall en busca de un traje de baño.
Entramos a una que se veía muy bonita y tomé un par de trajes de baño enteros....