Tamara
Salimos del restaurante a eso de las 3 de la mañana, ninguno bebió alcohol, en lo personal, ya tenía suficiente después del penoso castigo. Mientras avanzaba iba mirando por la ventana, los sensuales ojos de Candy estaban grabados en mi mente y no era solo eso, ella era agradable, inspiraba confianza y tenía un cuerpo de infarto… “espera, ¿Qué mierda estoy pensando?” me dije “a mi no me gustan las mujeres… ¿o si?”
-¿Por qué tan callada bebe? -Preguntó Daddy después de un rato.
-No es nada, solo estoy cansada- mentí.
-¿Segura?
-sii -Dije fingiendo un bostezo y me apoyé en la ventana como si quisiera dormir… pero esos...