Cuatro años después.
"No puede venir a casa, Lyndon, no ahora", escuché que mamá le recordaba a papá por teléfono.
"Debe terminar su entrenamiento", era como si estuviera hablando con ella por teléfono y no con mi papá.
"Papá, por favor, dile a mamá que necesito estar allí para el nacimiento de mi hermano".
"Ya te escuché y no, no puedes", volvió a decir.
"Ya escuchaste cariño, no puedes venir a casa, pero te enviaremos fotos", dijo metiéndose en la conversación, y entonces yo simplemente me resigné y les dije que los amaba antes de terminar la llamada.
De hecho, en realidad no me había rendido porque estaba armando la...