- Que te quede claro que no permitiré que me alejes de mi hijo – advierte Ezequiel a la defensiva ni bien ingresa al bar y se posiciona delante suyo.
- No quiero pelear y nadie dijo que te alejaré de Luca. ¿te puedes sentar por favor? –
Baja la guardia y se sienta expectante en lo que va a decirle.
Entre idas y vueltas estuvieron dos horas dialogando en tanto se ponían de acuerdo con cómo llevarían a cabo, fechas importantes. En verdad y aunque estaban con un juicio de por medio, no quería hacer de esos asuntos un espectáculo en tribunales, porque al final los abogados solo les...