- Bien. Voy a escribir en una hoja blanca, con una lapicera de neón la respuesta que yo creo que dirá. Si gano, puede complacerme o ser yo quien lo haga. –
- ¿y si pierde? – interrumpe.
- No creo que pierda. Pero de ser así, será usted quien me ordene. - ¿y qué podría pedirle? Si hasta ordenarle complacerla es algo que disfrutaría.
- Comencemos. – escribe en su hoja la respuesta. - ¿color favorito? –
- Violeta. – entonces sonríe mostrándole su respuesta en el papel. - ¿cómo adivinó? – indaga sorprendida.
- ¿recuerda nuestra primera vez en el The Clímax? – dice que sí. – bien,...