Luego de que Erika había salido de aquella clínica y se había dirigido hacia casa de Aby a vivir es que cayó en cuenta de todo lo que se resignó a perder.
Con su, ahora ex pareja, habían acordado en que vería a Luca todos los días en el horario de la tarde, para no cortar el vinculo filial.
Cuando ella empezó con las sesiones de kinesiología, poco a poco fue mejorando, aunque en ocasiones debía utilizar el tubo de oxígeno, especialmente en las noches donde generalmente se le complicaba el poder conciliar el sueño. Pero eso solo fueron por unos 4 meses, luego todo fue mejorando.
Trás haber pasado...