— Erika— la nombró con miedo y al escucharlo, le dio la espalda sin, no quería que la viera — por favor, perdóname— pero no respondía, pero por lo menos no lo estaba echando, por lo que seguiría hablando. — no sé que me pasó. Sé que actué muy mal, que soy demasiado impulsivo y créeme que nada de lo que te dije esa noche es cierto. Me estoy muriendo en vida y estoy arrepentido por todo lo que te he hecho sufrir. Desearía tanto volver el tiempo atrás y haberte escuchado. Haberte dado la oportunidad de explicarme tu versión— pero su silencio no solo lo destrozaba, sino que el...