Cuando llegó el lunes por la mañana, la sorprendió Abril, quien venía a llevarse al bebé por una semana dado que Santiago había decidido tomar esa semana para llevarla a pasear por Nueva York a su futura esposa, pero lo cierto es que no quería ir a pasear, realmente como le había dicho, sino que quería formalizar lo del pedido de matrimonio y hacerlo de una manera romántica y muy diferente, que seguramente no se le pasaría ni de casualidad por la cabeza.
La experiencia de haber hecho el amor en las alturas hizo que deseara poder volver experimentarlo, pero esta vez quería que fuera más especial y para, de...