Llegaron a destino súper cansados por el viaje, por lo que decidieron ir al hotel donde se estaban hospedando y dormir un poco.
Santiago estaba ansioso por la sorpresa de iría a darle y solo contaba las horas para el otro día en el almuerzo, donde oficialmente se convertiría en la señora de Beltrán.
Eso de las 3 de la madrugada, Erika se levanta con muchas ganas de orinar, por lo que medio dormida se dirige al baño. Al regresar, se sienta en la cama y gira su cabeza para verlo, sonreír y reflexiona. Hace un año atrás estaba en una relación tóxica donde constantemente era violentada psicológicamente y emocionalmente...