Allí, en medio de la vereda con la lluvia mojándoos es que la besa con urgencia y desesperación, para, sin alejarse de su boca, y sin importarle los bocinazos de los autos al pasar es que la alza entre sus brazos y regresan a la casa donde no espera a llegar a su habitación sino que comienza a desnudarla allí mismo.
No se dicen nada, solo quieren hacerse el amor y eso mismo harían.
Desesperado se desviste y a ella la ayuda a quitarse el pantalón, hasta quedar solo en ropa interior.
La alza de nuevo y besándola con desesperación caminan hacia unos pocos pasos hasta llegar a una cómoda...