CARLOS.
Olivia me salvó la vida. Es así. Así fue. Tan solo pienso en la posibilidad de haber estado allí solo, o junto a otra mujer, tal vez no estaría contando este episodio de mi vida.
Aún sigo aturdido y en mi cuerpo corre un alivio doloroso, ese que logra canalizar y hacer pensar en cosas que antes no lo hubiese hecho, pero necesitaba levantarme pronto, o enloquecería. Caminar un poco, ir al baño, tomar agua o algo más fuerte. Olivia hacía todo eso por mí, pero ella estaba dormida, no iba a despertarla.
A mí nadie me disparó, le dispararon fue a Nancy. Y gracias a Olivia, que vio...