OLIVIA
Maquillaba mis ojos frente al espejo del baño cuando mi teléfono sonó con una llamada. Salí corriendo a tomarla pensando que me había retrasado y mi jefe ya estaba abajo.
Pero no era él. Mirar la pantalla titilando me dejó sin habla por unos segundos.
«Dios santísimo»
Miré a la nada totalmente sorprendida y sonriendo a la par. ¡Carlos me estaba llamando!
Inhalé profundo, exhalé rápido todo ese aire que estuvo a punto de hacerme reventar. Tomé valor y contesté.
—¿Aló?
—Hey.
—Buenas… —Se hizo un brevísimo silencio al otro lado de la línea—. ¿Estoy comunicado con Olivia?
Tuve que sentarme en la cama.
—Sí, ella habla —respondí jocosa....