Ninguna dice nada, mentalmente preparo mi discurso. Podría decir todas aquellas palabras que he dicho a todas las familias a las que les he dado malas noticias, pero con ellos no hay forma de que funcione.
Comenzar diciendo “Lamento informarles” “Lo siento” “Hicimos cuanto pudimos” “Fue demasiado tarde” entre otras más no hacen que el dolor en las familias o amigos mengüe. Como persona he aprendido que no hay una forma correcta de anunciar las malas noticias, por más que quiera uno resarcir el daño, es imposible.
En cuanto me ven «quizás sea por mis ojos hinchados por el llanto o la nariz roja» Dakota y Diego rompen a llorar...