Es imposible no dejar de sentir compasión por alguien que se cree autosuficiente. No puedo decir que mi condición depresiva me hace un experto, para nada, pero sé cuándo una persona carga cosas que no debería cargar.
Quizás eso se lo debo a mis años de infancia en el orfanato, las miradas cargadas de hastío y desasosiego las reconozco al instante. Es la misma mirada que Maya tenía al intentar despedirse de nosotros.
El porqué la abracé, no lo sé. Quiero pensar que fue un viejo impulso aprendido de Ariana. Ella siempre me instaba a abrazar a los chicos más jóvenes que lloraban al llegar a aquel lugar tan frío....