El inicio de mis primeras vacaciones del año son lo que yo llamo la entrada. Es como cuando vas a comer y te dan tres platillos, la entrada, el plato fuerte y el postre. El primer y segundo día son mi entrada, por lo que decido tomármelo con calma, limpiar el departamento, dormir hasta tarde y dar alguna vuelta por ahí.
Hoy es el segundo día, así que duermo hasta tarde… muy tarde. Es medio día cuando me levanto. Camino con la mayor flojera del mundo y me como un cereal. Abro las ventanas de la sala y me doy cuenta de que el día es soleado y caluroso. Perfecto...