Daniela sabía que el juego con su padre había terminado, ya no tenía escapatoria y al mal tiempo buena cara. Tomo su celular activando el botón de responder delante de todos, sin emitir sonido alguno. El señor Kurt seguía sin comprender que trataba de hacer su amigo, ya él había marcado y le colgaron el teléfono.
— ¿Para eso me pediste el celular? Para escuchar un silencio total, ya te dije que no va a responder la llamada porque su papito no quiere —dijo el Sr. Kurt en tono burlesco por la acción de su amigo.
—Responde —fue todo lo que menciono el señor Leonardo mientras miraba a donde estaba...