Tener tacto es la habilidad de decirle a alguien que se vaya al carajo de tal manera que espere ansioso por el viaje.
—Ni lo matas, ni se va al convento y tú te callas, que sigo esperando la explicación de estos dos. Ya después veremos que está pasando con ellos —dijo la señora Martha a su esposo, mientras lo jalaba de nuevo a la silla donde se encontraba.
—Estas perdido amigo mío, ya ni en tú casa puedes opinar porque te calla tú mujer, yo que tú me colgaba de una mata de perejil —dijo el señor Leonardo riendo por la forma en que su esposa lo estaba tratando....