Todos sabemos que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad. Eso le paso a nuestra protagonista en este capítulo.
La media noche les llego pronto entre tantas discusiones, lo más sano para todos era que se quedaran a descansar en la villa y no es porque fuera muy lujosa, la verdad es que no querían perderse el pleito entre padre e hija que parecía no tener fin; hasta apuestas hicieron sobre la mesa para ver como terminaba la situación.
Al día siguiente era sábado, nadie tendría que ir a trabajar, eso garantizaba la seguridad de los integrantes de ambas familias y del Club de Toby. Estando todos bajo...