Como su padre no quería escucharla, entonces las cosas serían de otro modo, solo esperaba que no le diera el mimisqui, ya hasta estaba preparando sus palabras de despedida.
«Conste que ella trato de ser buena persona, el señor terco que solo sus chicharrones truenan a todas horas»
—Ya que no confías en mí ni en Alexa, entonces esperemos a ver que dice tú fabuloso especialista respecto al tema —dijo Daniela mientras degustaba su comida y colocaba el celular sobre la mesa a vista de todos.
—No sé a quién saliste, pero… —dijo el Sr. Kurt.
— ¡A ti! —contestaron todos a coro antes de que terminara su oración.
Era...