Mi teléfono celular empezó a sonar y vi que el identificador de llamadas decía Mateo.
—¿Mateo? —pregunté.
—Vamos a almorzar con un cliente importante... estaré allí para recogerte en 15 minutos —dijo.
—Oh... está bien —respondí y colgué.
Hmm, ¿qué debería ponerme?
Fui a la habitación y me dirigí directamente al armario.
Después de buscar un vestido, finalmente elegí uno de color melocotón, a la altura de la rodilla, con un cinturón negro en la cintura.
Me recogí el cabello en un moño desordenado y me puse un poco de maquillaje.
Al bajar las escaleras, mi teléfono sonó, indicando que Mateo ya estaba en la entrada.
Tomé el ascensor privado....