Bonus - 2
Mateo
“Te amo y eres mía”, afirmé mientras envolvía mis brazos alrededor de Alma y le daba un beso áspero en el cuello.
—Eww, papá, eso es tan cliché —dijo Chipmunk y rodé los ojos.
Antes de Lucy y Zanthus, Alma se derretía en mis brazos, excitada, y eso era una de las cosas más ardientes. Pero ahora, en cuestión de segundos, mis momentos apasionados se veían interrumpidos por esos pequeños monstruos que son nuestros hijos.
—Y, mamá... ¿qué tan empalagoso puede ser papá al darte estas cosas en serio? —dijo ella, levantando todas las tarjetas que le había dado a Alma, quien exclamó sorprendida.
—¡Esas son...