Bajé a un lugar en Bed Stuy.
Un poco de licor en mis labios.
Dejé que él entrara en mi cuerpo
Y lo mantuve cautivo con mi beso.
Y hay una tormenta que estás comenzando ahora.
Y hay una tormenta que estás comenzando ahora.
Y hay una tormenta que estás comenzando.
Soy una errante.
Soy una aventura de una noche.
No pertenezco a ninguna ciudad.
No pertenezco a ningún hombre.
Soy la violencia en la lluvia torrencial.
Soy un huracán.
Soy un huracán.
Soy un huracán.
—¿Señorita...? —salté y me di la vuelta para ver a Mary de pie cerca de la puerta sonriendo.
—¿Y... sí? —respondí mientras me recogía...