Breya
Los últimos meses fueron un borrón para mí. Cada vez que intento pensar en el tiempo perdido en esta habitación, todo lo que veo es oscuridad. Recuerdo haberme sentido entumecida, casi desconectada; incluso a través de este recuerdo, puedo sentirlo, verlo.
La diferencia que hace una semana es asombrosa. He pasado de estar tirada en el suelo, en un estado de abandono mental, sintiendo que apenas existía, a sentirme parte de mi propio cuerpo y mente. Los sentimientos y las emociones estallaron dentro de mí, explotando por salir.
Era demasiado para manejar: años y años de emociones surgieron, empujándome a sentir todo al mismo tiempo. Hoy había sido lo...