barreras y Yeseraye supo que al llegar ahí había encontrado todo lo necesario para ser feliz.
Amaba inmensamente a su esposo, y sabía que había elegido el mejor camino para ser feliz.
***
Elián, estaba en la biblioteca, leyendo algunos libros, sin embargo no encontraba nada de la información que buscaba.
—¿Te puedo ayudar..? —preguntó una voz y al levantar la vista se quedó perplejo.
Era Yeseraye, pero con otro color de ojos.
—¿E-Yeseraye?
—Yeseraye, la primera vez que me llaman así, a decir verdad mi tatarabuela se llamaba Yeseraye.
—Es que, eres igual.
—¿Conocías a mi bisabuela..? eso es imposible —dijo divertida y se sentó.
—Solamente en una foto,...