Al otro día, me sentía extraña. Mientras estaba en cada clases, mis pensamientos sobre Zane con otras mujeres, no me dejaba tranquila. Nunca había sido así, siquiera con William sabiendo que estaba con ella.
¿Por qué ahora era distinto? Observé de reojo a Lucía concentrada en sus deberes.
—Dime que te pasa –comentó sin levantar la vista y suspiré —¿es por tu hombre misterioso?
—Es… complicado. Su hija… me visitó y… mencionó de manera inocente que su padre… —murmuré y cerré los ojos sintiéndome avergonzada –era visitado por mujeres todo… el tiempo.
—¿Y eso te afecta? –preguntó directamente e hice una mueca con los ojos cristalinos –Oh… si que te...