—En… en segundo lugar –comenté y él me observó aburrido, mientras se inclinaba adelante. Lo admito, durante años estuve —enamorada— de este sujeto. Hasta que conocí su verdadera naturaleza. EL es un desgraciado.
—Vamos… déjame traer alguna hermosa mujer solamente la co…
—¡Basta! –exclamé mirándolo mal. Emitió una sonrisa y me derretí.
—¡Concéntrate Lina!—, pensé y suspiré —Solamente tiene lindos musculos—
—¿Quién? –quiso saber y ella dio un respingo –Espera… ¿estás baboseándote por mí? –preguntó y estalló en carcajadas.
—No. ¡Claro que no! Sabes que… te detesto y me produces asco –confesé y él sonrió.
—Lo dudo –murmuró y al levantarse, sus ojos se cruzaron con los míos, antes de...