Lucía y William se miraron con ternura, y William comenzó a contar su historia.
—La última vez que tuve una alma gemela, murió de una enfermedad. Fue un dolor profundo, que pensé que no podría volver a sufrir. Y entonces, cuando te conocí, sentí esa conexión. Y al ver que Lucía era tu amiga, me di cuenta que podía volver a tener un alma gemela.
Lucía se presionó contra William.
—Sí, sentí que tenía que hacer lo que tenía que hacer para poder sentirte en mi corazón. Y cuando te conocí, sentí esa conexión.
William y Lucía se miraron a los ojos, y luego miraron hacia mí.
—Somos almas gemelas...