Zoe
No pude evitar sonreír mientras corría al baño. El hecho de que él se comportara tan dulce hacía que la barrera que había construido por años se derribara con éxito. Realmente no sabía qué pensar al respecto pero lo que sí sabía es que si lo dejaba entrar, sería extremadamente feliz, así que lo haría poco a poco, ya que necesitaba tiempo.
Cuando me defendió en la cocina de mis patéticos padres, me sentí muy conmovida. Incluso, cuando estaba tan enojada porque ellos tenían a esos bastardos en su casa y al ver a Hunter logré calmarme. Sabía que mi comentario pudo haber sido un poco exagerado; sin embargo,...