Escuché risas a mi espalda, y al girarme no me sorprendió nada ver que se trataba de Phillip. Seguramente salió para ver qué diablos estábamos haciendo, y aunque por lo general casi nunca sucedía nada fuera de lo común, dado que siempre estaba encerrada en el hospital del clan, esta vez Riley estaba allí conmigo, tratando de sacarme de allí. Al haber estado correteando de un lado a otro por las inmediaciones de la casa del clan, lo más probable era que Riley y yo hubiésemos causado cierta conmoción dentro. De hecho, el arriba mentado Riley me llevó prácticamente a rastras, pasando olímpicamente de la gente con la que nos...