Damen
Habían pasado siete meses y cuatro días desde que ella se había ido.
Eso equivalía a 217 días, que equivalían a 5208 horas y, a la vez, a 18748800 segundos.
Hacía mucho tiempo que se había ido.
Por desgracia, mi lobo había dejado de hablarme hace tiempo y ni siquiera me había atrevido a mirar a otra chica desde que Cassidy me dejó. No podía creer que haya sido tan estúpido para darme cuenta tan tarde cuánto la amaba. Es más, ella tuvo que marcharse para que por fin lo notara. Si bien había sabido que era mi compañera un año antes que ella, siempre me las había arreglado...