En realidad, han pasado algunas semanas desde que me mudé aquí y, mis hijos están más que encantados con Chase; aunque, no puedo negar que, todavía me preocupa que se encariñen demasiado con él, porque cuando nos vayamos, será demasiado duro para ellos. Es más, el solo pensar en eso me hacía sentir como la peor madre del mundo.
De hecho, sé a ciencia cierta que Chase no quiere dejarlos, los quiere demasiado e, incluso los ve durante más de quince horas al día la mayoría del tiempo; es más, cada vez que no tiene que ocuparse de sus negocios, viene a estar al lado de nuestros hijos. Además, no...