"¿Aceptas la posición Alfa?".
Yo contuve la respiración mientras esperaba la respuesta de Bruce, sin poder evitar que se me revolviera el estómago y mis labios se curvaran en una sonrisa expectante. Tampoco podía parar de juguetear con mis dedos mientras miraba a los hombres sobre el escenario.
"No, me niego", respondió este, sacudiendo la cabeza y frunciendo el ceño.
"¡No puedes negarte, Bruce!", le grité, poniéndome de pie al tiempo que Chase también arrugaba el entrecejo y asentía con la cabeza.
"Eres el único a quien puedo confiarle mi manada, amigo", dijo el Alfa a la vez que se alejaba de Bruce y se sentaba en la orilla del...