—Lo harás bien, Cass, como siempre lo haces —Riley me tranquilizó.
—¿Cómo lo sabes? ¡Tal vez lo haga horrible y me quieran fuera del escenario! —Reaccioné con exageración. Entonces, Riley se me quedó viendo sin una expresión en su rostro. —Bien, tienes razón, voy a estar bien —murmuré mientras él solo se reía y negaba con la cabeza.
¡La puerta se abrió y entró la adorable pareja de Riley! —¡Hola, bebé! —Riley dijo cuando la vio. Ella caminó hacia él y lo besó en la mejilla haciendo que él sonriera como si acabara de ganar la lotería. Riley me acababa de contar que le había dicho que era un hombre...