Y así fue como todo empezó entre nosotros tres; cegados por el deseo y consumidos por un amor que, aunque no sea bien visto para muchas personas, sigue fortaleciéndose con el pasar del tiempo. Irremediablemente me enamoré de Drake y Mackey, y entre más paso los días compartiendo noches y momentos maravillosos con los dos, más me enamoro de ellos. Me siento tan perdida por la forma tan salvajemente tierna en la que me aman, en esa escencia que los hace tan únicos e incomparables. Amo todo aquello que tienen para dar día tras día.
Mi abuela se enteró de algún modo de la relación furtiva con su hijo. Y,...