La noche apremia bastante, más cuando mis turnos se vuelven más extensos de lo que de por sí ya son, pero no puedo detenerme a pensar en nada más que no sea en proteger a mujeres que están un infierno. Mi trabajo es lo que me llena cada día de vida.
A las horas de la madrugada, cuando me encontraba dando una pequeña repasada al caso de Samay Rivera; la chica abusada sexualmente y golpeada por su expareja, me entró una notificación a mi celular.
Al ver que se trataba de la página de Laura, no dudé ni un solo segundo en abrir la notificación y ver de qué se...