Mackey no me dio tiempo ni de cambiarme de ropa, pues estaba muy ansioso de llevarme a su apartamento y tener la dichosa cena conmigo. Tras pasar la puerta de su apartamento, quedo encantada con la decoración y todo el ambiente que hay. La mesa para dos, las flores coloridas y esas velas aromáticas que hay esparcidas por la espaciosa sala me dejaron con el corazón en la mano. Que bonito detalle de su parte pensar en todo, aunque me siento muy incómoda por lo romántico que está siendo. En otro momento hubiera usado esa misma mesa donde están las bandejas y las flores como soporte para tomarme de todas...