Hace dos años uní mi vida a un increíble hombre, que no ha hecho otra cosa que no sea amarme con todas las fuerzas de su ser. No todo es color de rosa, en realidad, Sebastián y yo somos muy opuestos en muchas cosas, por lo que siempre estamos en constante conflicto. Sin embargo, tratamos de buscar soluciones a esas pequeñeces que nos han hecho incordiar. Tenemos la fe intacta de que nuestro amor es más fuerte que cualquier discusión. Al final de la noche, cuando nos recogemos en nuestra cama, un cálido abrazo y una tierna caricia sincera y llena de amor, nos sigue protegiendo del mundo.
Nuestros hijos...