Tamara
Al otro día despertamos temprano, ambos estábamos ansiosos por ver el que podría ser nuestro nuevo hogar y planta productiva.
Bajamos a desayunar y Daddy optó por el tradicional Frühstück, es decir el desayuno típico alemán, el cual consistía en un café, jugo de naranja distintos tipos de fiambre, queso, huevo (cocido o revuelto) y un poco de ensalada. acompañado de algunas rebanadas de pan, además de croissants acompañados de algo de mantequilla, mermelada, müsli (semejante a la granola) y ensalada de frutas.
-si a roma fueres… -dijo encogiéndose de hombros, yo solo me reí.
Yo opté por algo más liviano, ensalada de frutas con una cucharada de granola...