Ya habían pasado algunos meses desde que Daddy me había entregado mi collar de posesión, cada día a su lado era como el más bello de los regalos y yo estaba segura que el era todo lo que quería y necesitaba. Aún tenía esa sensación en la mañana, al verlo a mi lado, como si estuviera soñando o algo… ¿Qué había hecho para merecer a un Daddy tan perfecto?... Sea lo que sea lo agradecía a cada minuto.
Se acercaba el cumpleaños de Daddy y la fecha de renovación de nuestro contrato, el cual esta vez no tendría fecha de vencimiento ya que ambos habíamos decidido pasar el resto de...